Recuerdos de mi infancia. Mis padrinos

 

Rosa Iglesias, prima hermana de nuestro padre, y Valentín Parada. Mis padrinos.  Vivian en Mayor, 84, casa desde la que tiraron a los Reyes la bomba el día de su boda. Algunas veces mi padre me llevaba a pasar el día con ellos. Recuerdo su casa con los suelos de corcho brillante. Chimeneas en todas las habitaciones. Encima de una de ellas tenían un retrato mio de cuando aún no sabía andar. Mi madrina me explicaba de quien era el dedo al cual yo me agarraba para mantenerme en pie. Siempre me gustaba oir esta historia. Antes de comer nos ibamos a la Plaza de Oriente y me subía en el carro tirado por un caballo, donde todos los niños ibamos tocando una campana mientras dábamos la vuelta a la plaza. Por la tarde volvía mi padre a recogerme. Si esta visita coincidía con la pascua de semana santa, me regalaba la “mona”, costumbre gallega. Una tarta adornada con figuras de chocolate: casita, conejito, gallina, etc. Y 100 pesetas.  Yo no era consciente pero debía de generar algo de envídia, sobre todo en Lourdes que era la más cercana a mí, porque los demás padrinos no tenían esos detalles. Por supuesto que la tarta la comeríamos entre todos y las 100 pesetas no las volvía a ver.

Un día Lourdes montó una de sus rabietas cuando vió que me iba a casa de mis padrinos y a ella no la llevaban. Como en  el mismo edificio vivian unos amigos de la familia, Americo y Mercedes,  mi padre les llevó a Lourdes. Una y no más….

Aquellas gentes procuraron estar siempre ausentes cuando yo iba a ir con mis padrinos, no fuera a ser que mi padre quisiera dejarles otra vez a Lourdes….