¡Que idea!

Después de estar mucho tiempo dándole vueltas (bastante más de un año ¡qué barbaridad!) de cómo contar a nuestros hijos y nietos la historia de nuestra familia, hoy de pronto me ha venido la idea de aprovechar las nuevas tecnologías, ponerme de abuela moderna y contaros todo mediante un blog. Espero que sea un acierto porque además de los conocimientos familiares también nos servirá para compartir aquello que queramos de nuestras vidas. Y como ya os habréis dado cuenta, para los Estévez no hay secretos…

Luis, que  ha confeccionado el blog, me explica con paciencia que “esto es como una tienda”. Pues bien, me lo tomo al pie de la letra y a partir de ahora, cada vez que abra el blog para contaros, será como entrar en la farmacia de mi padre, sentarme en la rebotica y sentirme envuelta por ese olor mezcla de medicinas y potajes que ha marcado mi infancia.

Voy a “colgar” aquí nuestro árbol genealógico, que en su día confeccionó Teresa y ahora lo ha actualizado Ingrid. Os servirá de punto de partida para ir alargando vuestra rama según vayáis trayendo al mundo más  Estévez. Porque esto es interminable. El cuento de nunca acabar….

Y cuando nuestros descendientes tengan el apellido Estévez en noveno o decimo lugar… en su memoria ocupará un sitio privilegiado gracias al esfuerzo de nuestra generación.

Esto ha sido el pistoletazo de salida. Espero poder contaros muchas anécdotas con la ayuda de la “memoria histórica” de toda la familia Estévez. Deseo que todos participemos en  estas reuniones de rebotica y nos sirva para seguir disfrutando de esta estupenda familia que tenemos.

Os quiero.